Yoga y posparto

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El nacimiento de tu bebé es, sin duda, un suceso lleno de felicidad, sin embargo, es importante no dejar de lado todo el gasto de energía que tu cuerpo sufre, ya que te puede llevar a sentir fuertes cambios emocionales y espirituales.

El Yoga se recomienda en el posparto como ejercicio para auto ayuda, ya que contribuye a la salud y equilibrio en todos los planos de una persona: físico, emocional, mental y espiritual.Realizar una práctica constante de Yoga te ayudará a sentirte más segura y como consecuencia, tu bebé y tu familia se verán beneficiados.

Es muy recomendable hacer Yoga durante el embarazo, pero lo es más durante el nacimiento y las siguientes semanas, y no precisamente con posturas, sino con ejercicios de meditación y respiración. En el posparto, ayuda en la recuperación para incrementar la energía y el bienestar, estimulando el equilibrio físico, mental y espiritual.

Los 40 días después del nacimiento del bebé son muy importantes. En el Yoga se tiene la creencia de que la madre y el bebé comparten el alma en este periodo. La madre es sin duda, el primer modelo a seguir para el recién nacido. Por esta razón, no debes dejar pasar ni un solo detalle de su entorno, ya que el bebé absorbe toda la energía que proviene de ti, desde la vibración de tu voz, tu campo electromagnético (el aura), todo lo que te rodea, el estado de tu mente, todo.

Muchas mujeres sufren de algún síntoma de posparto y pueden presentar disturbios emocionales resultando en tristeza o sentimientos abrumadores. Por esta razón, es importante cambiar el estado de la mente antes de tener una reunión con el bebé, tomar un baño, o bien cantar un mantra te puede ayudar a eliminar toda la negatividad antes de acercarte a él.

En resumen, el Yoga en esta etapa te puede ayudar a:

– Adaptarte al posparto con la realización de determinadas posturas que benefician la lactancia y crean un vínculo con el bebé, regulando el cambio hormonal y previniendo las depresiones postparto.

– Reeducar a tu cuerpo físico, mejorando la postura, y favoreciendo la eliminación de líquidos y gases.

– Fortalecer las piernas, el abdomen y los músculos del área de la pelvis, cómo lo es el útero, que te ayudará a regresarlo a su tamaño natural, acomodando los órganos internos del abdomen, como son los intestinos.

– Corregir las posturas de tu cuerpo.

– Tonificar el área abdominal.

– Armonizar tus movimientos al incorporar al bebé a tu vida cotidiana.

– Mantener tu espalda alineada, evitando molestias en la zona de cuello, hombros y espalda a la hora de la lactancia.

– Usar la respiración como herramienta para recobrar la energía, conciencia o relajación.

Recomendaciones:

– Toma un par de siestas de una hora al día durante los 40 primeros días. Esto te ayudará a mejorar mucho la calidad de la leche que produces.

– La lactancia es tan buena para el bebé como lo es para la mamá. La leche de pecho tiene sustancias específicas que mantienen sano y fuerte el sistema inmunológico del bebé. Además, la succión que hace el bebé envía un mensaje al sistema glandular para que el útero regrese a su tamaño normal.

– Retoma tu práctica de Yoga con asanas, hasta pasados los 3 meses y en forma progresiva.

Este es el mejor momento que tienes para empezar a cuidarte, recupera el equilibrio de tu cuerpo en todos los niveles con la compañía de tu bebé.