Hatha Yoga

El Yoga poco a poco va haciéndose un hueco cada vez más grande en nuestra sociedad, y de hecho, cada año cuenta con más profesionales y practicantes.

En la actualidad algunas personas comienzan la práctica del Yoga con el objetivo de mantener su cuerpo en forma, otras por recomendación médica, y la gran mayoría buscando la estabilidad emocional o mental.Independientemente de que exista o no un despertar-trasfondo espiritual, la realidad dice que el Yoga está considerado un sistema holístico que trabaja en todos los planos; transformando y generando múltiples beneficios para la persona que practica-hace su sadhana.

El Hatha Yoga tiene varias definiciones, y algunas personas lo traducen como “el yoga de la fuerza”, otras lo definen como: “Ha” (sol) “Tha” (luna), o lo que es lo mismo: la integración de opuestos en una unión completa. Más detalladamente,Ha-Tha hace referencia a las dos polaridades del ser humano:

Ha”: Sol, sistema nervioso autónomo simpático. Es lo que activa las funciones corporales, es lo masculino y el canal de energía sutil: “pingala nadi”.

Tha”: Luna, sistema nervioso autónomo parasimpático. Es lo que inhibe las funciones corporales, es lo femenino y el canal de energía sutil: “ida nadi”.

El objetivo principal del Hatha Yoga es unir la mente, el cuerpo y el espíritu. Sin embargo, el Hatha Yoga es, principalmente, un tipo de Yoga conocido por su práctica de asanas(posturas corporales), que aporta a los músculos firmeza y elasticidad. De entre todos los Yogas que existen, éste es, sin duda, el método más difundido en todo el mundo.

Se puede decir que es una forma de Yoga lento y suave, completo y estructurado, armonizado y enérgico a la vez, pues se centra en las posturas y en los movimientos simples (asanas) y/o complejos.Es el propio ritmo de la práctica la que conduce a la asana por el camino de la transformación y el cambio. O como diría Swatmarama: “La purificación física es la causante de la purificación de la mente”.

Las posturas (como menciona Patanjali), son solo el principio en el camino hacia el Yoga, y afirma: “Purificación de la mente y el espíritu, luego viene el cuerpo a cuerpo a través de posturas, y al final el control de la respiración, Pranayama”.

Aunque está indicado para personas de todas las edades y condición física, es ideal como actividad preventiva, además de que es muy aconsejable para las personas que se encuentran en proceso de rehabilitación, o bien que padezcan problemas de espalda. A las pocas semanas de práctica ya podrás empezar a notar sus beneficios físicos, mentales y espirituales:

  • Faculta la armonía interior, por lo que muchas veces nos permite dormir mejor, además de que nos ayuda a tener un pensamiento más positivo.
  • Mejora la postura corporal y una mejor y más correcta alineación. Con ello evitamos lesiones y tenemos un mejor rendimiento deportivo.
  • Tonifica muscularmente, pero sin por ello aumentar de volumen. Igualmente corrige los desequilibrios musculares.
  • Aumenta la flexibilidad y la fortaleza del cuerpo (fortalece los músculos y los huesos), al tiempo que de la espalda en particular.
  • Reduce la cintura, a la vez que genera una contracción refleja de la musculatura del suelo pélvico.
  • Favorece la auto estima y refuerza la capacidad de concentración y control de la persona.
  • Retrasa el proceso de envejecimiento y aumenta la energía vital.
  • Mejora el ánimo en general, disminuye el estrés y favorece la concentración, así como la capacidad de razonamiento.
  • Etc.

No obstante, también se trabaja con entusiasmo los mudras (sellos), los kriyas (sublimación del prana), los bandas (cierres internos), la respiración (pranayama) y la purificación del organismo físico y pránico (shatkarma).

El Hatha Yoga es considerado como la base de muchos otros estilos de Yoga (Ashtanga, Shadow, Satyananda, Iyengar, Viniyoga, Sivananda, Kriya Yoga, Kipalu, Amusara, Bikram, Scaravelli, Kundalini, etc.), y actualmente goza de gran popularidad (pues refuerza la salud y la vitalidad), además de que es una excelente opción para ejercitar y estirar el cuerpo; disminuyendo de esta manera el estrés y los nudos del día a día…

Es ideal para principiantes, aunque también lo es para personas avanzadas en la práctica y con muchos años de experiencia, pues no se busca aquí la competición o los ejercicios aeróbicos y gimnásticos (que podemos observar en los yogas “modernos”) extremos, sino que profundiza en la conexión con el Ser, la Integración y la Sanación, a fin de alcanzar el encuentro con nuestra propia Fuente de Vida y Dicha.

A pesar de los mitos que hay sobre el yoga, es importante destacar que no tiene tintes religiosos, y por lo tanto, se puede practicar a cualquier edad. Con todo, si se desean obtener los beneficios físicos, mentales o emocionales, se debe practicar de forma tranquila, controlada, constante y disciplinada.