Salud y Belleza

Trigo que no has de comer

Uno de los cereales más consumidos en el mundo es el trigo, sin embargo, es también uno de los que más problemas de salud causan al ser humano. Pero ocurre que los beneficios económicos que este cereal generan son considerables, por lo que las diferentes industrias y estamentos políticos y sociales utilizan toda su maquinaria para hacer que la población consuma este veneno socialmente aceptado. Por ejemplo, pocas personas saben que aproximadamente, el 60% de la raza blanca padece Intolerancia al Gluten.

Sucede que desde los años 60 este cereal ha sido manipulado genéticamente de una forma perversa, creando en el trigo una proteína llamada gliadina, que genera serios problemas de salud al ser humano. Por supuesto, además del problema de la famosa proteína llamada gluten.

Ojos relajados y desinflados

Si cuando te despiertas por la mañana tienes los ojos inflamados, es probable que no hayas descansado lo suficiente, aunque también puede suceder que retengas líquidos. En el primer caso, comprueba que duermes un mínimo de ocho horas y que no sufres alteraciones que dificulten el descanso, como sucede cuando se tiene apnea del sueño.

Si el problema no es este, procura dormir con una almohada alta, que eleve la cabeza y facilite el drenaje de líquidos. Antes de irte a dormir coloca sobre los párpados un disco de algodón impregnado de infusión de manzanilla fría, para estimular la circulación sanguínea y linfática.

Andar un promedio de 45 minutos antes de irte a cenar, y preferentemente después de haber cenado, evitará que por la mañana retengas líquidos.

Cándida

Lo mejor es recurrir al tradicional remedio del ajo. Este consiste en introducir durante tres días consecutivos un diente de ajo en la vagina, tan profundo como se pueda. Para ello habrá de pelar cuidadosamente el ajo, pincharlo varias veces para que rezume, así como esterilizar una aguja de coser y un hilo.

A continuación habrá de pasar la aguja enhebrada por el diente de ajo y atar, dejando un cabo largo a fin de que se pueda quitar fácilmente por la mañana. También se puede envolver el ajo en una gasa estéril empapada en aceite de sésamo suficientemente grande para que sobresalga y se pueda retirar con facilidad. Si al cabo de tres días no se nota mejoría, habrá de suspender el tratamiento y hacer uso de una ducha vaginal.

La ducha vaginal consiste en introducir por la vagina líquidos a temperatura corporal. Éstos pueden ser, o bien agua de mar purificada, o bien agua con sal marina: cuatro cucharadas de sal por cada litro de agua.

Para ello habrá de colocar un litro del líquido elegido en un irrigador que se compra en una farmacia. A continuación hay que introducirlo en la vagina, retenerlo por unos minutos (dos o tres), y después expulsarlo. Es importante no usar el agua del grifo para las duchas vaginales, pues destruye la flora bacteriana.

Existen líquidos para limpiar y acidificar, que consisten en cocer una cucharada de té de tres años por litro. A continuación, hervir durante tres minutos, dejarlo reposar, y colocar una gasa estéril dentro del recipiente. Después añadir una cucharada de pasta de umeboshi. Si no se dispone de umeboshi, se puede poner limón y una pizca de sal.

El líquido para desinfectar consiste en hervir una cucharada de tomillo en medio litro de agua. Después dejarlo reposar durante cinco minutos, y a continuación colocar.

Para ello habrá de colocar un litro del líquido elegido en un irrigador que se compra en una farmacia. A continuación hay que introducirlo en la vagina, retenerlo por unos minutos (dos o tres), y después expulsarlo. Es importante no usar el agua del grifo para las duchas vaginales, pues destruye la flora bacteriana.

Prostatitis

Hacer un zumo de remolacha cocida hasta completar una taza. Esta taza habrá de tomarse dos veces al día: por la mañana en ayunas, y por la tarde antes de la cena.

Hervir un té de ortiga verde poniendo 60 gramos por litro en agua a fuego lento durante 20 minutos. Enfriar, colar y tomar media taza de este durante el día con las comidas o bien de manera aislada.

Óvalo facial y cuello

Con demasiada frecuencia la flacidez y la concentración de grasa en el cuello provocan con el paso del tiempo la aparición de la papada o el doble mentón, así como la pérdida de la definición del óvalo facial, con la consiguiente aparición de arrugas horizontales en el cuello: los llamados “anillos de Venus” o “arrugas de collar”.

Esto suele suceder en las pieles maduras, que normalmente estas tienen más problemas para luchar de manera eficaz contra las agresiones que provoca el medio, así como las que ocasionan el envejecimiento. Y es que a diario hay que limpiar e hidratar esta zona de una manera eficaz y efectiva.

En el caso de las mujeres (si fuera necesario), hay que desmaquillar con productos que no resequen la piel. A continuación, se debe de aplicar un tratamiento anti edad específico para la zona del cuello y el escote. Y desde la barbilla hasta el nacimiento de los senos, hay que realizar pasadas ascendentes y suaves por esta zona concreta, y todo ello sin desplazar el tejido. De día es conveniente extender a esta zona la protección solar del rostro que sea la más adecuada.

Dormir con una almohada baja y mantener la espalda y la cabeza rectas ayudan de manera considerable a evitar la aparición de las “arrugas de collar”.

Cicatrices y Sol

Si tienes cicatrices en la piel, conviene proteger y tapar convenientemente esta zona no exponiéndola demasiado tiempo, pues el exceso de Sol puede inflamar y dificultar la regeneración de la piel, aumentando así la pigmentación, con el consiguiente enrojecimiento de esta zona que ello conlleva.

Y es que para auto regenerarse tras una operación, la piel crea colágeno, lo que al final genera un tejido duro y rígido: la cicatriz. Como ésta no tiene glándulas sebáceas, sudorípadas, ni folículos pilosos, al final se encuentra menos vascularizada, y también es más tirante que el resto de la piel; con un color rojizo, púrpura o blanquecino que la identifica y diferencia del resto.

Es por esto por lo que en el verano, en estas zonas puedan llegar a aparecer picores y molestias producidas por el calor y el exceso de Sol. Si es reciente (menos de seis meses), hay que evitar que la cicatriz sea afectada por los rayos del Sol, tapándola con ropa amplia y transpirable. Esto es siempre mejor que con un apósito, pues esta “piel” conviene que siempre este al aire.

Si además, bañamos esta zona con agua de mar, su recuperación y regeneración será mucho más efectiva y rápida, pues ésta posee todos los minerales de la Tabla Periódica.

En ningún caso se debe aplicar crema protectora, fotoprotector, o como se le quiera denominar a este tipo de “piel”, pues la inmensa mayoría los productos que se venden en el mercado, lo que hacen es aumentar la velocidad por la cual las células malignas desarrollan y extienden el cáncer de piel; pues contienen diferentes tipos de componentes y derivados que causan el efecto contrario a lo que se pretende: vitamina A y derivados varios, retinol y retinol palmitato, etc.

Esto no quiere decir que no hay que tomar el Sol, pues muy al contrario, ya que la exposición moderada a la luz solar evita de manera significativa que las personas puedan contraer enfermedades del tipo cáncer, por ejemplo.