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Me llama mucho y poderosamente la atención…

Me llama mucho y poderosamente la atención el que las personas copien e imiten comportamientos, actitudes y procedimientos, sin tan siquiera haberse preguntado si “eso” que observan es bueno o sencillamente saludable. En el mundo de las terapias, y del yoga en particular, se tiende últimamente ha proceder de una manea que se podría definir como: “de imitación inconsciente”, porque lo hace o ha dicho el profe o el gurú de turno. Y eso, ni es bueno, ni tampoco dice mucho a nuestro favor… no puede ser. Por ejemplo, con el incienso ocurre esto a lo que antes me refería. El colmo es cuando veo que en algunas clases los “profes experimentados” utilizan aromas de incienso para poderle dar “un aire místico a sus clases”. HAAAHHHHH, por favor…

Quizá pocas personas sepan que el incienso puede ser más perjudicial que el mismo tabaco o el alcohol. Se da la paradoja de que los tóxicos que contienen estos componentes nocivos (tabaco o alcohol, por ejemplo), y que los yogis y yoginis rechazan por “envenenar” su templo-cuerpo, son los que luego llegan a causar las mutaciones genéticas que son tan altamente nefastas para el ser humano; con el consiguiente riesgo y peligro de padecer, por ejemplo, cáncer de pulmón por la inhalación de los mismos que ello supone.

Pero el colmo de la inconsciencia se da cuando estas personas dicen, por ejemplo: “que bien, me he traído de la India por 5 euros un paquete de incienso que aquí en Europa me costaría 90 euros”. ¿Acaso estas personas no saben que el 95% de los inciensos que se venden en las tiendas, calles de la India a los turistas tienen componentes tóxicos que luego se respiran en sus casas-clases de yoga? Por favor, responsabilidad y sentido común.

Una investigación publicada en el Springer’s Journal Enviromental Chemistry Letters (agosto-2015) lo ha evidenciado de manera evidente y clara.

Por lo tanto, ante esto, solo cabe decir: precaución y mucha consciencia cuando compremos inciensos. Debemos asegurarnos de que estos sean cien por cien naturales, orgánicos y no tóxicos.

Con todo, te puedes preparar tus propios ambientadores para los armarios o la cocina, por ejemplo. Además de ser económicos y proporcionar aromas muy naturales, te darán la satisfacción de haberlos hecho tú. Aquí van algunos:

LIMÓN Y ALBAHACA PARA LA NEVERA: Solo necesitas un limón o una naranja, así como una ramita de albahaca o hierbabuena. Corta un gajo del cítrico elegido, rellena el hueco con la especia y vuelve a poner el gajo en su sitio sobre ella. Para sujetarlo al resto de la pieza, introduce un palillo en el gajo. La imagen será la de un limón entero del que salen una puntitas de albahaca o de hierbabuena. Colócalo en un cuenco e introdúcelo en la nevera. El aroma-resultado de la combinación de ambos ingredientes es deliciosa.

CAFÉ PARA LA NEVERA: Tuesta unos granos de café durante 5 minutos. Una vez tostados, introducelos en un recipiente y ponlo en un rincón de la nevera. El olor del café tostado es muy envolvente y da un buen resultado para aromatizar la nevera siempre que no se pongan alimentos con un aroma demasiado intenso en su interior, pues se mezclarían y obtendrías el efecto contrario.

PIEL DE LIMÓN PARA EL LAVAVAJILLAS: Pon las mondas de uno o dos limones (depende del tamaño) en el compartimento de los cubiertos de tu lavavajillas y verás qué bien huele. Eso sí, recuerda cambiarlo cada 3 ó 4 lavados.

COMBINACIONES AROMÁTICAS PARA TODA LA CASA: Solo necesitas un quemador de fragancias sobre el que poder colocar un recipiente de cristal. Pon en él la mezcla elegida con un poco de agua y mantenla caliente con la ayuda del quemador. Elige entre las siguientes combinaciones: rodajas de limón o cáscara rallada con unas ramitas de romero y una cucharada de vainilla para un aroma fresco; una rodaja de naranja o cáscara rallada con un puñadito de clavo y ramas de canela para un resultado más intenso; unas ramitas de pino, nuez moscada rallada y dos hojas de laurel para una esencia herbal.

BOCA SANA Y SIN PRISAS:

Si has tomado alimentos ácidos como fruta, zumo, vino o café, no corras a lavarte inmediatamente los dientes. Mejor espera 30 minutos para hacerlo. La razón es que si lo haces repartirás el ácido por toda la boca, lo que puede provocar caries. Hay que dejar actuar a la saliva para que neutralice el pH de lo que has comido.

CUIDADO CON CRUZAR LAS PIERNAS:

Aunque cruzar las piernas es una reacción muy natural en las mujeres mientras están sentadas, sin saberlo es un hábito muy malo para su salud, sin embargo cada vez más hombres lo hacen, quizá por imitación.Dicha acción repercuta directamente en la circulación sanguínea, pues por las piernas pasan algunas de las arterias más importantes del cuerpo, que al final son las encargadas de suministrar sangre a la parte inferior de éste. Cuando una persona cruza las piernas, aprieta y obstruye los vasos sanguíneos, lo que dificulta la circulación y entre otras cosas, es la causa de problemas como las varices o insuficiencia venosa.

LAS ESPINILLAS:

Para acabar con las espinillas el aceite de árbol de té, junto a una buena exfoliación, puede ayudarte a terminar con esos poros cubiertos de suciedad y toxicidad. Para ello puedes echar unas gotas en una bola de algodón y aplicar en las áreas afectadas. No frotes la zona para evitar una infección o reacción. Mejor con pequeños golpecitos.

Por otro lado, también puedes mezclar una cucharada de cúrcuma con una de agua de coco. Aplica dos veces por semana y deja actuar durante 15 minutos. Notarás los resultados.

BICARBONATO PARA DESINFECTAR LA BOCA:

El crecimiento bacteriano en la lengua puede conllevar halitosis crónica y otras afecciones bucales.

El bicarbonato ayuda a desinfectar la boca y neutralizar los malos olores. Introduce en un frasco 250 ml de agua, una cucharadita de bicarbonato y 3 gotas de aceite esencial de menta. Agita bien y haz varios enjuagues al día.

CONTRA LOS LABIOS AGRIETADOS: BOLSA DE TÉ:

Remoja una bolsita de té en un poco de agua tibia. A continuación escurra la bolsita para eliminar el exceso de agua y coloca la bolsita en los labios manteniéndola durante aproximadamente 5 minutos. Hay que repetir el tratamiento todos los días hasta que tus labios vuelvan a estar hidratados.